Televisión Española pierde su fondo de armario

Las nuevas generaciones han aprendido a vivir pegados a un móvil, un Tablet o un ordenador. Y prácticamente la televisión se ve cada vez con menos frecuencia, en pro de otros servicios de contenido online a la carta e incluso de plataformas con contenido propio como es el Caso de HBO o la famosa Netflix.

Los contenidos digitales están cogiendo mucho ritmo, porque precisamente ofrecen lo que la televisión no puede. La inmediatez es poder ver las cosas dónde y cuándo uno quiere, y con la televisión dependes del factor del tiempo y del lugar para poder ver los programas. Aunque existen algunas aplicaciones de las propias cadenas que te permiten ver algunos contenidos en directo.

Pero nada tiene que hacer contra las plataformas de video por demanda o streaming, que permiten elegir el contenido para verlo en el lugar que se quiera y en el momento que se desee. Si has usado estas plataformas te habrás dado cuenta del punto al que queremos llegar, y es que la televisión tal y como la conocemos hoy en día se está quedando realmente anticuada.

El consumidor de televisión está enganchado a programas del corazón, y aquí tenemos que mencionar el circo que se está viviendo. Hace poco, uno de mis imágenes a seguir en la infancia era humillada ante el público, los montajes que se realizan entre famosos para llamar la atención, y la posición de algunos de los tertulianos de estos programas de prensa rosa, son como urticaria para las nuevas generaciones. Eso sí, todavía se habla de ellos.

Uno de los contenidos que si que triunfa en televisión son los shows de talentos, que reciben gran audiencia, e incluso algunos son en directo. Y bastantes cadenas de televisión ya empiezan a ofrecer series con más frecuencia, aunque compiten con la facilidad de verlas cuándo y dónde quieres gracias a Internet.

Como vemos, la televisión tiene un gran competidor, las plataformas online. Estas son cada vez más importantes para las empresas importantes tipo Amazon, Apple, o Google. Muchas de estas ya ofrecen series realizadas por ellos mismos, y además ofrecen plataformas específicas para disfrutar de muchos contenidos.

Pero en el artículo de hoy vamos a hablar de un contenido diferente, un contenido esencial e imprescindible de todo programa o serie, ya se realice en televisión o en una plataforma digital. Nos refereimos al vestuario, un elemento que da credibilidad a las escenas y a los personajes, y que además llegan a crear modas.

Una de las series que en los últimos años más me ha impactado en el vestuario, y la escenografía en general, es The Man in The High Castle. Una serie que plantea una realidad en la que los Nazis y los japoneses ganan la Segunda Guerra Mundial, y en la que es increíble el detalle y la reinterpretación que se hace con el vestuario de los actores y actrices.

El desastre de Televisión Española

Cuando queremos comprarnos un disfraz lo más normal es acudir a una tienda de disfraces cercana, o mirar por Internet en tiendas online como La Casa de Los Disfraces, una empresa que dispone de varias tiendas físicas y una gran tienda online, en la que encontrar una gran variedad de disfraces de diversas temáticas.

Pero las cadenas de televisión no siempre buscan en estas tiendas, y en una gran cantidad de ocasiones realizan ellos mismos los disfracen o los encargan. Como consecuencia de ello, los precios de los disfraces se encarecen, y para que no se pierdan y puedan ser reutilizados estos se almacenan.

Televisión Española es una cadena que ha estado con nosotros durante sesenta años, y ha acumulado en su haber una gran cantidad de disfraces, trajes, corbatas y gran cantidad de vestuario que han vestido estrellas que han pasado por la cadena de televisión. De hecho, recordemos que la actual Reina de España fue presentadora de los informativos

Lo que no sabíamos es que casi todo el vestuario de TVE de los últimos sesenta años ha desaparecido, lo que no solo supone una pérdida millonaria, sino que también es una pérdida histórica, pues se han perdido disfraces utilizados en programas de televisión de humor, y trajes de marcas como Loewe o Chanel.

Esta pérdida se ha producido de una manera un tanto extraña, pero tiene como origen el derribo de las instalaciones Estudios de Color en Prado del Rey. Estas instalaciones estaban contaminadas con Amianto, pero lo que no se explica es la opacidad y el misterio con el que las prendas han sido retiradas, sin que nadie sepa cómo o cuándo se hizo.

 

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