Descubre los programas de respiro familiar

Descubre los programas de respiro familiar

Llega el verano y con esta estación llega las vacaciones de verano para muchas personas, y ya seas de esos que les gusta veranear en julio, agosto o septiembre, si tienes un familiar a tu cargo, sabes lo difícil que es irse de vacaciones. Muchas familias se ven avocadas a cuidar de sus familiares mayores, lo que es algo muy digno y trascendental para muchas familias.

Mi mejor amigo creció durante su juventud y la adolescencia en la misma habitación que su abuelo, y gracias el todo el grupo de amigos supimos a que nos queríamos dedicar. Las personas mayores que viven con las familias son imprescindibles para muchos niños y niñas, que ven en sus mayores modelos de conducta.

Lo que pasa es que, después de un tiempo, tanto los cuidadores a cargo de las personas mayores, como las mismas personas mayores, se cansan de estar todo el rato juntos. Esto es algo normal, ya que siempre pueden haber malentendidos que no se arreglan desde el primer momento, y pueden haber roces.

Quitando de lado estos problemas, la realidad es que el verano es una época complicada para las familias que tienen a cargo personas mayores, ya que muchas veces no es posible irse de vacaciones debido al estado de la persona mayor. Esta es una situación complicada, ya que en muchos casos ningún familiar tiene unas vacaciones en condiciones.

Hay que puntualizar y reseñar que esta situación no es culpa de nadie en concreto, sino que se trata de una situación que se da en muchas familias. Por lo tanto, no hay que tomárselo a lo personal por ninguna de las partes implicadas, pues existen soluciones para estas situaciones complicadas.

Muchas familias optan por llevarse a las personas mayores de vacaciones, lo que acaba siendo en algunas ocasiones una mala experiencia. Las personas mayores tienen sus limitaciones, y hay que entenderlo. En el artículo de hoy vamos a hablar sobre el respiro familiar, una solución interesante para resolver estos problemas.

En qué consiste el respiro familiar

La Ley de Dependencia recoge este servicio en el artículo 25.3: “La prestación del servicio de atención residencial puede tener carácter temporal, cuando se atiendan estancias temporales de convalecencia o durante vacaciones, fines de semana y enfermedades o periodos de descanso de los cuidadores no profesionales”.

Se trata de un servicio que, además de prestar atención temporal de calidad a personas mayores, con diversidad funcional o en situación de Dependencia, facilita el descanso de los cuidadores y les ofrece un período “vacacional” de desconexión. Algo muy importante para evitar el síndrome del cuidador quemado.

También se ofrecen este tipo de estancias para cubrir situaciones específicas, en las que el cuidador necesita, por alguna razón, que su familiar sea atendido (enfermedad o intervención quirúrgica del cuidador, motivos laborales, traslados, maternidad, atención de la persona cuidada por parte de profesionales especializados…).

En definitiva, las estancias temporales en centros residenciales cubren la necesidad de recibir atención cuando, por circunstancias puntuales, los familiares no pueden hacerse cargo de la persona a la que cuidan.

Cada Administración, entidad o empresa privada establece sus propias peculiaridades a la hora de ofrecer estos servicios y, su duración, suele variar en función de la situación particular de cada usuario y/o de las razones por las que se solicitan. Podrán ser estancias de fin de semana, quincenales, mensuales, o de más de un mes en algunos casos (de 45 días a 3 meses).

Los profesionales valorarán el estado físico y cognitivo de la persona, con el fin de elaborar un plan individual de atención y les ofrecerán atención en las mismas condiciones que si se tratara de una estancia de carácter permanente. Es decir, tendrán los mismos derechos y deberes que los residentes y acceso a todos los servicios que preste el centro (fisioterapia, psicólogo, terapia ocupacional, etc.) y a las actividades que se desarrollen (excursiones, visitas culturales, etc.).

Contar con una clínica de confianza es básico, Sanvital es una residencia de ancianos ubicada en Madrid, en el que las personas mayores están atendidas las 24 horas del día por un equipo humano muy cualificado, del que recibirá toda la atención, cariño y respeto que merece. En esta residencia de ancianos el programa de respiro familiar es un éxito gracias a los diferentes niveles de asistencia personalizada.