Cómo puede una empresa llegar a los 70 años de vida

Cómo puede una empresa llegar a los 70 años de vida

En los tiempos que corren sobrevivir empresarialmente ya es todo un mérito. Nacer es complicado, pero permanecer todo un reto. De ahí que cuando una empresa está a punto de cumplir 70 años de vida, es digno de elogio. Por eso hoy nos queremos a acercar a  Mercury Dos, que desde 1950 realizan su actividad como empresa fabricante de cabinas de pintado y secado, e instalaciones para tratamiento y pintura de superficies.

¿Cómo puede una empresa sobrevivir 70 años? Hoy queremos conocer cómo es la fórmula del éxito. Porque en estas más de siete décadas de existencias se han vivido varias crisis. Unas crisis que se han llevado muchas empresas. Además, la llegada de las nuevas tecnologías también es otro reto. Ya que las empresas con tanta solera se tienen que reinventar y amoldarse a los nuevos tiempos.

La primera de las premisas que hay que tener para sobrevivir en el mercado durante 70 años es tener un espíritu innovador y práctico. Esto unido a un gran esfuerzo y empeño por realizar un trabajo de la máxima calidad puede ser la fórmula del éxito. Está claro que el estarse quieto no es bueno para una empresa. Hay que anticiparse, analizar y luego actuar. Desde Mercury Dos creen que ofrecer un efectivo servicio de mantenimiento y post-venta, con cobertura en todo el territorio nacional e internacional, también es básico. “Aplicar todos los avances tecnológicos y dedicar especial atención a la investigación, es la filosofía que permite a Mercury responder satisfactoriamente a las demandas diarias de un gran mercado en constante evolución y crecimiento que exige, cada vez más, una mayor calidad en los productos”, aseguran desde la dirección.

En esta empresa también se cree en el asociacionismo. Por eso son miembro de AFEMMA (Asociación de Fabricantes Españoles de Maquinaria para la Madera) y AIDIMA (Asociación de Investigación y Desarrollo en la Industria del Mueble y Afines). En los últimos años parece que lo que se lleva es ir por libre. Y las luchas en solitario nunca dieron buen resultado. Solo hay que ver cómo acabó Don Quijote de la Mancha. Lo mejor es actuar en conjunto. Y más en este tipo de empresas pequeñas que tienen que luchar contra las grandes multinacionales que llegan desde el extranjero.

Mentalidad y actitud

Pero está claro que con mentalidad y actitud no se consigue el éxito. A estos ingredientes hay que sumarlos productos de primera calidad. Ellos han querido hacerse los número 1 en los compresores. De esta manera han logrado tener comprensores de aire para distintos usos como son los de pistón ideales para el bricolaje y los modelos de compresores de aire para los mercados profesionales e industriales como son los de tornillo modulares o los compresores de aire con motor de gasolina.

Posteriormente quisieron dar un salto de calidad. Y es cuando ya asentados con los compresores, apostaron por las cabinas de pintura. Desde cabinas de pintura por cortinas de aguas o para pintura en polvo a cabinas de pintura presurizadas y para grandes piezas, especialmente las empleadas en la industria del automóvil. Vieron un nicho de mercado importante para poder hacerse un hueco. Así, todos sus modelos están construidos con los mejores y más resistentes materiales y con la tecnología más adecuada para un máximo rendimiento.

Normas de calidad

Diseñadas y fabricadas bajo estrictas normas de calidad y seguridad, sus cabinas de pintura son idóneas para múltiples procesos y aplicaciones  en función de las necesidades del cliente y garantizan el mantenimiento de las mejores condiciones de trabajo, evitando la contaminación.

Actualmente Mercury dispone de una planta ubicada en la población de Beniparrell (Valencia), con unas amplias instalaciones dotadas de maquinaria para todo el proceso de producción. Unas instalaciones que le han servido para ser un referente en el sector. Y es que la inversión en material y en logística es otro punto importante para que una empresa pueda mantenerse y hacer frente a la competencia.

Como ya has visto, esta es la forma de trabajar que tiene una empresa para poder soplar 70 velas de la tarta de cumpleaños. Espíritu emprendedor, innovación y el respeto hacia el cliente son los ingredientes básicos para poder mantenerse en la jungla del sector.