Las últimas tecnologías para una boca sana

Las últimas tecnologías para una boca sana

Recientemente descubrí uno de esos asistentes de hogar que las multinacionales como Amazon, Google o Apple han sacado al mercado. Estos asistentes de hogar se encargan de hacer (casi) todo lo que les digas, de manera que si tienes un hogar integrado con la tecnología serás capaz de cerrar las persianas, cambiar la temperatura, poner a hervir la tetera o poner música por toda la casa a golpe de voz. Esta es una muestra de la aplicación práctica del Internet of the Things, un tipo de tecnología que conecta a Internet los electrodomésticos y diferentes sistemas de la casa para que puedan ser controlados por los dispositivos móviles.

Estos asistentes de hogar me hicieron llegar a una reflexión, pues la tecnología está siempre al servicio del consumo y nos facilita mucho la vida. Pero quizá estemos llegando demasiado lejos, pues un hogar integrado con la tecnología es una idea fantástica, pero hay demasiadas dudas en torno a la privacidad y otros factores como puede ser la falta de realización de tareas básicas por los más pequeños.

Al fin y al cabo, la tecnología es algo que mejora nuestra salud, pues gracias a ellas se pueden desarrollar procesos que permiten detectar a tiempo enfermedades o realizar tareas complejas de forma más sencilla, con menos dolor y reduciendo el tiempo necesitado para la recuperación.

Y precisamente de tecnología aplicada al mundo de la salud vamos a hablar hoy, pues vamos a ver las tecnologías que se aplican en el mundo de la salud bucodental. Porque no hay nada peor que tener un dolor y no saber ni de dónde proviene ni que solución tiene.

La importancia del diagnóstico rápido

Existen tres tecnologías que son totalmente imprescindibles para un diagnóstico temprano, siendo este uno de los principales puntos que marcan los especialistas como básico para una atención de calidad. Pero también existen otras tecnologías que ayudan a conocer el estado de la boca para saber qué tratamiento es el correcto.

Empezando por una de las tecnologías que ha tenido una introducción un poco tardía, con respecto a su aparición, destacamos las cámaras intraorales. Este tipo de cámaras fueron inventadas y aplicadas al campo de la medicina a finales de los ochenta, aunque su uso en el sector de la salud dental no se expansión hasta hace unos años. No será la primera vez que escucho a los dentistas explicar a los niños que este tipo de cámaras son similares a una varita mágica, pues proyectan en un monitor una imagen ampliada de la boca del paciente, lo que permite al dentista observar todos los rincones de la boca de forma clara y rápida, pudiendo tomar la decisión del tratamiento sin lugar a duda.

Otro tipo de tecnologías que ha permitido mejorar los diagnósticos de manera radical ha sido la radiografía digital. Este tipo de radiografía digital permite agilizar el proceso respecto a una radiografía tradicional, generando una menor exposición a la radiación. La imagen se transmite de forma casi instantánea a un ordenador, lo que permite al dentista controlar ajustes como el brillo y el contraste de la imagen, para así hacer un diagnóstico en el que se controle el mínimo detalle. Muchos dentistas comentan que el uso de esta tecnología también permite comparar imágenes para así mostrar al cliente la mejora del tratamiento.

Precisamente, los especialistas de Caredent me hablaron del láser aplicado a los tratamientos bucodentales. Este láser es utilizado en dermatología frecuentemente para eliminar pequeños tumores, y en odontología se utiliza para corregir la forma de las encías o eliminar un exceso de tejido gingival. Esta tecnología minimiza la hinchazón y sangrado de las encías e impresiona menos a los pacientes.

Como vemos, la tecnología en la salud dental no para de avanzar, pues lo que se quiere es que los diagnósticos sean cada vez más personalizados y efectivos para realizar el diagnóstico adecuado, y además también se pone el foco en reducir el dolor y posibles problemas durante y posteriormente al tratamiento.