Muchos domicilios y centros de trabajo disponen ya de dispensadores para beber agua en cualquier momento, lista para el consumo humano. Una opción que apareció a principios de siglo y que cada vez tiene una mayor implantación.
Los dispensadores de agua aparecieron primero en las oficinas y en algunos pasillos de institutos de secundaria y de facultades universitarias. Sin embargo, con el tiempo han llegado a los hogares, sustituyendo al agua embotellada y a los sistemas de filtrado incorporados a la grifería.
Y es que el hecho de que en todo el país tengamos agua potable no significa que sea recomendable para el consumo humano. Un estudio de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) de la que se hacen eco las páginas de consumo del periódico Mundo Deportivo indican que el agua que sale del grifo en provincias como Tarragona, Murcia, Albacete, Jaén y la isla de Mallorca es de ínfima calidad. Tanto, que es recomendable comprar agua mineral embotellada o usar sistemas de filtración para proteger nuestra salud.
En muchas ciudades de nuestro país, para potabilizar el agua se vierte una gran cantidad de cloro. El cloro en grandes cantidades es tóxico para el organismo. Este elemento es un bactericida. Elimina las bacterias que se encuentran en el agua, pero al mismo tiempo, también mata las bacterias beneficiosas que se encuentran en el cuerpo humano. Entre otras, las que forman parte de la microbiota intestinal.
Otro de los elementos presentes en algunas aguas potables, como sucede en Mallorca, es la alta cantidad de cal. Lo cual puede provocarnos cálculos renales y daños severos en nuestros riñones.
Por esta razón, para proteger nuestra salud, consumir agua de calidad es fundamental.
Opciones para disponer de agua saludable en casa.
Desde luego para tener agua lista para beber en casa o en el trabajo tenemos diferentes opciones. A algunas de ellas recurrimos con frecuencia. La más habitual es el de comprar agua embotellada en el supermercado. El problema que tiene esta alternativa es que tenemos que estar pendientes de tener siempre botellas de agua en casa. El stock nunca debe quedar vacío. No es que suponga un gran esfuerzo, no más que lo que implica preocuparnos de no quedarnos sin leche o sin aceite para cocinar. Pero digamos que hay que prestar atención a este aspecto.
Por otro lado, la revista Interiores nos habla de los filtros de agua, integrados a la grifería o a la cañería de la casa. Estos filtros pueden ser de tres tipos: de osmosis inversa, de luz ultravioleta o de carbón activado.
La osmosis inversa lo que hace es someter el flujo de agua a un nivel de presión determinado por el paso entre membranas semi-impermeables, que lo que hace es retener las impurezas en la cámara que se forma entre las membranas.
Las lámparas de luz ultravioleta neutralizan las bacterias y algunos microorganismos patógenos presentes en el agua, aunque no eliminan las partículas sólidas que se encuentran en suspensión.
El otro tipo de filtros, los de carbón activado, someten al agua a un proceso de decantación, mediante el paso por filtros de carbón de diferente gramaje que van purificando progresivamente el líquido elemento.
El inconveniente que tienen los sistemas de filtrado es que implican una pequeña inversión en su compra e instalación y que requieren un cierto mantenimiento.
Frente a estas opciones encontramos los dispensadores de agua, que han demostrado ser la alternativa más cómoda, y más económica que la instalación de los sistemas de filtrado. Ya que no requiere una inversión inicial.
Un contrato sin compromiso de permanencia.
Ramón, un amigo que tengo en Madrid, me aclara que los dispensadores de agua no suelen implicar compromiso de permanencia. Más aún, algunas de las empresas que los proporcionan se encargan de la entrega y recogida de las garrafas y del mantenimiento del dispensador sin coste extra.
Sabe bien de lo que habla. Ramón contrató un dispensador de agua para su domicilio y otro para su despacho a Agua La Marea, distribuidores de agua mineral y proveedores de café para oficinas en Madrid, que trabaja instalando sus propios dispensadores.
Por lo que he podido investigar, con la mayoría de estas empresas, mientras el cliente siga solicitando la reposición de las garrafas de agua, el proveedor mantiene el dispensador en el lugar donde lo ha instalado.
No existe tampoco un periodo determinado de reposición. El nivel de agua de las garrafas se puede comprobar a simple vista. Cuando el cliente ve que está a punto de agotarse, llama por teléfono al proveedor o le remite un correo electrónico, y al poco tiempo, al día siguiente, como tarde, ya tiene la nueva garrafa en casa.
Muchos de los operarios aprovechan la sustitución de garrafas para comprobar que el dispensador funciona adecuadamente. Si descubren alguna avería, la resuelven al momento. El cliente, también puede informar de desperfectos que aprecie en el dispensador. Como ya hemos señalado, el proveedor se encarga de su mantenimiento.
Por lo general, el agua de las garrafas de los dispensadores suele ser agua de mineralización débil. Con una composición química similar a la que podemos encontrar en las principales marcas de agua mineral embotellada. A su vez, el dispensador nos enfría el agua a una temperatura de entre 5 y 10º o la calienta por encima de los 85º.
Ventajas de los dispensadores frente a otras opciones de agua purificada.
Hemos afirmado antes que los dispensadores son la mejor opción para disponer de agua de calidad en casa o en el trabajo. Vamos a verlo en concreto. Estas son algunas de las ventajas que presenta frente a las otras opciones.
- Comodidad y acceso inmediato. Los dispensadores permiten disponer en todo momento de agua fría o caliente con solo accionar una palanca, sin tener que enfriar las botellas ni calentar el agua aparte.
- Suministro continuo y abundante. Los dispensadores se conectan a garrafas de gran capacidad (8, 12 o 20 litros), por lo que se evitan los desplazamientos a la tienda para comprar y cargar botellas pequeñas.
- Calidad garantizada. El agua proviene de manantiales de agua mineral natural, con un control sanitario y una composición química constante. Algo que los filtros domésticos no siempre pueden garantizar, ya que dependen de la calidad del agua del grifo.
- Mayor higiene y conservación. El sistema de dispensación reduce el contacto directo con el agua, lo que reduce el riesgo de contaminación.
- Reducción del plástico de un solo uso. Aunque usan garrafas de plástico, estas son reutilizables y retornables, por lo que generan menos residuos que las botellas individuales. A diferencia de los sistemas de filtrado, no requieren recambios de cartuchos o filtros plásticos.
- Ahorro económico a medio plazo. El coste por litro de agua dispensada suele ser menor que comprar botellas, especialmente si se contrata un servicio de suministro regular.
- Facilidad de mantenimiento. Los dispensadores son fáciles de limpiar y mantener. Los servicios de suministro suelen encargarse del reemplazo de garrafas y de la revisión del equipo, por lo que el usuario apenas se preocupa del mantenimiento.
- Contribución al bienestar en el trabajo En oficinas, tener un dispensador fomenta la hidratación de los empleados, lo que mejora la concentración, la productividad y el ambiente laboral.
- Aportan una imagen más profesional. En espacios públicos o de trabajo, un dispensador proyecta una imagen de cuidado, organización y compromiso con el medioambiente, al ofrecer una alternativa moderna al consumo de botellas de plástico.
Algunas dudas de los usuarios.
Contratar un servicio de este tipo suele suscitar algunas dudas. En especial entre los usuarios que nunca lo han utilizado. Estas son algunas de las más habituales:
- ¿Cuánto suele duran los dispensadores de agua?
Por lo que hemos podido investigar, los dispensadores tienen una vida media de 7 años. Pudiendo encontrar algunos modelos que duran hasta 10 años, con el debido mantenimiento.
- ¿El dispensador gasta electricidad?
Evidentemente, el dispensador gasta electricidad. Está conectado a la corriente por medio de un enchufe y enfría el agua a través de una cámara frigorífica y la calienta por medio de una resistencia. Si bien, su consumo eléctrico es inferior al de un frigorífico.
- ¿Contamina el medioambiente?
Si bien es cierto que las garrafas que proveen al dispensador son de plástico, también es cierto que es uno de los sistemas menos contaminantes que existen en lo que se refiere al suministro de agua mineral doméstica. Gran parte de estas garrafas están fabricadas con plástico reciclado y la propia empresa suministradora se encarga del tratamiento correcto de las garrafas vacías para que tengan el menor impacto posible sobre el planeta.
- ¿Filtra el agua?
El dispensador no filtra el agua. El agua que suministra es agua mineral que ha sido sometida a un control químico y sanitario previo. El suministrador solo se encarga de servirla en la cantidad deseada, como si fuera un grifo.
La comodidad y la garantía de calidad son los factores que están haciendo que esta opción sea tan demandada.


