Por qué el vino debe tomarse en copa

Por qué el vino debe tomarse en copa

El sector vinícola es uno de los más importantes de nuestro país, no sólo por la importancia del consumo interno que es muy bueno, sino también porque en la esfera internacional España es uno de los referentes en el sector del vino, dado que en nuestro territorio tenemos diferentes tipos de uva y variedades de vinos capaces de contentar a todos los paladares.

Precisamente es por la variedad geográfica española que existe el motivo por el cuál existen diferentes variedades de uva. Esto hace que existen diferentes denominaciones de origen, entre las cuáles existe una gran variedad de matices entre los distintos vinos. Y es esta variedad la que atrae al consumidor, dado que es difícil encontrar dos vinos iguales.

Pero yendo un paso más allá, vemos que la tradición del vino se remonta a miles de siglos, y ya en la época de los romanos se bebía vino, pero claramente los procesos de destilación eran diferentes. Pues hoy sabemos que no es lo mismo dejar macerar un vino en barrica de roble ni de cedro. Y también existe una gran diferencia de intensidad en el sabor del vino dependiendo del tiempo que se deje el vino en barrica. Y igualmente pasa con los aromas, siendo algunos de esto difíciles de detectar si no tienes una nariz privilegiada.

Igualmente, actualmente conseguimos disfrutar totalmente del vino gracias a las copas dónde bebemos este oro líquido. La historia nos dice que tanto romanos como griegos utilizaban vasos convencionales o copas de metal, pero no con la forma adecuada para disfrutar del vino como es debido. Incluso en los rituales utilizados al dios Baco (en la mitología romana) o Dionisio (en la mitología griega) se utilizaban recipientes con forma de seno para que el vino se bebiera solo de un trago.

A pesar de que la anécdota del recital de Baco sea curiosa, tenemos que decir que esta no es la mejor forma de beber el vino. Y precisamente de esto mismo vamos a hablar en el artículo de hoy, vamos a ver porqué es tan importante beber el vino en copa, y cómo debe de ser esta para que se pueda disfrutar del vino de la mejor forma.

La tradición y la forma marcan los motivos

Pues bien, podría decirse que el motivo principal por el que se bebe en copa es por estilo, pero no es así. Cualquier vino, como tinto o blanco contiene alrededor de cuatrocientos y quinientas sustancias volátiles y aromáticas que con el fin de que no se pierdan en el aire se necesita una forma específica. De lo contrario, estas sustancias volátiles se perderían en el aire eliminando el carácter del vino.

Por lo tanto, la copa necesita una parte importante con un diseño concreto, esta parte es el cáliz (no es ni el pie ni el tallo, que no tienen una función concreta pero si funcional). Esta forma tiene una proporción más o menos estándar entre la altura y el ancho, y lo característico es que ofrece una cintura más ancha que la boca, esto se denomina ecuador y marca el punto máximo hasta el que se debe llenar la copa.

En ese punto, es donde la superficie del vino es grande, y de esta manera se consigue un área de evaporación mayor. Este efecto es el que se busca, pues para que los aromas se volaticé y le impriman el carácter especial al vino, se precisa una porción de aire. Y precisamente para conseguir este efecto, no se debe de llenar la copa hasta arriba, porque no se formará una cámara aromática.

Si alguna vez te has preguntado porqué hay algunas personas que mueven y remueven el vino llegando a marear o hipnotizar a la gente de alrededor. Esto se hace para que entre oxígeno en la copa, ya que de esta manera se liberan más aromas, que se concentran y una vez en boca potencia todo el sabor del vino.

Como vemos es muy interesante tener copas de vino para degustar el vino como es debido. Existen copas diferentes, tanto de vidrio como de cristal, y para ver las diferencias lo interesante es probarlas todas. Esto se puede hacer con los especialistas en cristalería de alta calidad Cristafiel, una empresa que ofrece una gama premium de copas de cristal para vino.