La salud en la tercera edad

La salud en la tercera edad

La salud es, quizá, lo más importante que debemos de cuidar en nuestras vidas y es que este estado, ya sea para bien o para mal, nos acompañará durante toda nuestra estancia en este mundo. La salud, propiamente dicha, es el bienestar tanto físico, como social, como emocional, por lo que debemos de poner todos nuestros esfuerzos en lograr que esto sea así y que gocemos de ella, durante toda nuestra vida. Pero lo cierto es que, para poder disfrutar de ella, por suerte, en nuestro país contamos con una sanidad de lujo que nos permite acudir a ella para solventar cualquier problema que tengamos y así no perder ni un ápice de tiempo. Además, durante nuestros años, existen diferentes épocas en las que nos tenemos que cuidar un poco más para poder seguir disfrutando de la vida. Cuando somos pequeños, nuestros padres nos llevan a los médicos para controlar que toda la etapa de crecimiento fluye con total normalidad y cuando ya somos adultos y pasamos a la tercera edad es cuando llega el otro momento crítico, cuando los achaques de los años se empiezan a visibilizar. Por ello, a lo largo de las próximas líneas os contaremos que debéis hacer para seguir disfrutando de una salud de hierro.

Hay veces que la vida nos tiene destinado otro camino que no es que nos esperamos, un camino más triste del que podríamos haber seguido pero que, por desgracia, no tenemos forma de poner remedio. Os hablamos por ejemplo del Alzheimer, una enfermedad que, en muchos casos, llega con la tercera edad y a la que no tenemos forma de parar, al menos por el momento, es por ello por lo que personas como Milagros, una anciana que sufre esta dolencia, toca la cara de su nieta para no olvidarla y así poder seguir teniendo un recuerdo de ella, cada día. Por suerte para ella y para el resto de personas que sufren este y otro tipo de problemas derivados del peso de los años está Bi2t, una de las empresas de servicios asistenciales más importantes de nuestro país que hacen más llevadero el duro camino de no poder disfrutar de una total independencia en nuestra edad adulta. No obstante, para todas aquellas personas que todavía se valen por sí mismas, a continuación, les daremos una serie de consejos que pueden aplicar fácilmente para que, como os decíamos al comienzo, puedan seguir gozando de una salud de hierro.

  • Crear una rutina. Al llegar a la edad de la jubilación son muchas las personas que se enfrentan a una caída importante de su autoestima, un problema que puede derivar en una depresión, por lo que, para evitarlo se debe de crear un horario de rutina, tanto para levantarse como para comer, de tal forma que no se caiga en el error de hacerlo cuando cuadre.
  • Implementar ejercicio. Quizá ya no nos apetezca salir a hacer deporte, sin embargo, es vital que lo hagamos. Nadie habla de ir al gimnasio y pasar horas en él, tan solo basta con salir a caminar durante un rato, lo que nos servirá para mejorar nuestro organismo a modo de ejercicio cardiovascular.
  • Alimentación. Cuidar la alimentación es otro de los aspectos fundamentales y es que no nos vale con seguir una dieta que encontremos por la red, sino que debemos de, en función de nuestras necesidades, contar con una dieta creada específicamente para nosotros.
  • Hidratación. Cuando somos mayores perdemos la sensación de tener sed, esto es algo que mucha gente no sabe y por lo que se acaba deshidratando, es por ello por lo que debemos de beber de forma constante, aunque no tengamos sed.
  • Aprender cosas nuevas. Una de las formas que tenemos de intentar combatir la vejez y el Alzheimer, del que antes os hemos hablado, es el que llevaba a cabo la anciana, esto es, aprender cosas nuevas cada día. Solo de esta forma lucharemos contra el desgaste de nuestro cerebro e intentaremos seguir sintiéndonos útiles.

La familia y el médico, partes fundamentales para nuestra vejez

Disfrutar de nuestra familia es una de las cosas más bonitas y más revitalizantes que podemos seguir en nuestra edad adulta. No debemos de hacerlo ya como padres, sino que nuestro papel será el de abuelos, intentando ayudar en lo que podamos y, si los tenemos, disfrutando de criar a nuestros nietos. Además, debemos de incluir al médico como parte de nuestra familia y es que él nos puede realizar un chequeo periódico que nos valga para corroborar nuestro estado de salud, de tal forma que, si aparece algo, se pueda diagnosticar y subsanar de manera rápida, con el fin único de poder seguir disfrutando de nuestra vitalidad, unos años más.